Frases que seguro que han sido las últimas que dijo alguien alguna vez antes de morir (o alguien las dirá).

- ¿Te imaginas que estuviese cargada?.

- Los escorpiones son los venenosos, no los alacranes. Mira.

- ¿Qué es eso que me querías contar sobre lo que de verdad te excita? -

-¡Joder Antonio! Qué susto. Sólo a ti se te ocurre disfrazarte de oso en una acampada. Muy buen disfraz, por cierto

- ¿Que no me atrevo? Vas a ver.

- ¿Qué haces todavía despierto?.

- Sí, ya veo el barranco. Muy bonito.

- Me pregunto si todavía funcionará esta guillotina.

- Qué paz escuchar música en la bañera.

- Mujer, ¡no llores! Pues claro que te quiero. Oye cariño, ¿le has echado algo a la sopa? ¿o es que no es la de siempre?

- Y si no te pago, ¿qué?.

- Voy a volver a sumergirme. Creo que he visto un atún enorme.

- ¿Ves ese poste de ahí delante?.

- No te lo vas a creer, pero estoy oyendo un silbido que parece mismamente un tren.

- Sí, soy yo el vecino de la trompeta. Es que estoy estudiando música ¿por?.

- ¿Qué hace en medio del campo un hilo de cobre tirado?.

- ¿Eso bulto pegado al chasis? Pues supongo que será el GPS.

- ¡Grazzoni, el mejor lanzador de cuchillos del mundo!Y hoy, por ser el último día de la temporada del circo, yo mismo tendré el honor de ser su voluntario.

- No me gusta que me trates como un niño. ¿De verdad crees que soy tan estúpido como para no saber plancharme una camisa? Pues siéntate y aprende cómo se plancha.

¿Se os ocurren más, oh respetables cacahuetillos?