Hoy me he llevado una alegría gorda. Estúpida, pero gorda. Ser un maniático para algunas cosas tiene algunas pequeñas satisfacciones. No compensan ni mucho menos, pero desde luego se agradecen.
El detalle que me ha gustado ha sido hacer bien algo tan simple y tan tonto, que siempre me he preguntado por qué no se hace bien siempre: he pedido una tostada, y cuando he abierto la mantequilla, estaba blanda. Sí, amigos cacahuetillos. No he tenido que destrozar el pan haciendo presión con un pedrolo mantecoso. He metido el cuchillo en la mantequilla, y estaba blanda, casi derretida. ¡Qué gusto! Se lo he tenido que decir al camarero.
- Qué gusto tio.
Él me ha mirado, y me he puesto la nota mental de no decirle a un camarero con los ojos rojos “qué gusto tio”. Nunca. Luego se lo he explicado, y coincidíamos.
Hay veces que al ver cómo se hacen bien las cosas es cuando nos damos cuenta de que llevamos toda la vida viendo cómo no se hacen, o haciéndolas mal.
Hace mucho tiempo también me pasó. Estábamos en el retiro dando de comer a las palomas. Las palomas se juntaban y comían y yo estaba encantado viéndolas. Las parejas pasaban y claro, las palomas se asustaban. Poco a poco iban volviendo a donde lo habían dejado, y así hasta que viniese otra pareja.
Después de muchas parejas vino una. Recuerdo que eran rubios, muy blancos. Supongo que eran nórdicos. Estaban abrazados y paseaban. Yo dejé de echar pan. Los rubios nos miraron, y desviaron su trayectoria dos o tres metros para no espantar a las palomas. Ni siquiera nos miraron para buscar una sonrisa de agradecimiento. Lo hicieron de manera automática y natural. Yo miré a las palomas, que por supuesto no se habían dado cuenta y seguían peleando por el pan. Era así como se hacía bien, y ni siquiera lo había pensado.
Entonces me di cuenta de todo. Me di cuenta de que estábamos en un paseo que tenía diez metros de largo. De lo fácil que era para cualquiera apartarse. Del fastidio que era que las palomas se espantasen y nos pasasen cerca de la cara. De lo fácil que era evitarnos el rollo a las palomas y a mi dando un rodeo de dos pasos. En definitiva, de cómo se hacía bien. Yo era muy pequeño, pero nunca se me ha olvidado la lección.
Hubo varias ocasiones más (aunque no tantas como me gustaría) y aunque no venga a cuento, me apetece recordar ahora una mucho más reciente. Yo estaba cabreado con una chica. No recuerdo por qué habíamos discutido, pero yo estaba muy dolido. Nos habíamos escrito un par de mensajes y el último me había hecho daño. Ya digo que ni siquiera recuerdo qué fue, pero sí que si estuviésemos en persona, hubiese sido el momento de irme.
Estaba con Holden (H) en un bar y llevaba un buen rato desahogándome contándole lo que sentía. Él me miraba como me suele mirar cuando le cuento algo que me saca de mis casillas. Me encanta hablar con Holden de estas cosas porque tiene el tremendo tacto de no hacerme ver que no las evito porque no quiero, y la sensatez de recordarme que si pienso en lo peor que me puede pasar al respecto, no es tan malo.
- ¿Y qué le digo, tio?-dije yo con el móvil en la mano.
Cuando Holden va a decir una frase de las buenas, suele hacer un gesto. Suele echarse hacia atrás, si puede sube la pierna, a veces se pellizca un poco la camiseta y tira hacia abajo y casi siempre coge la cerveza por el cuello.
- Bueno, ¿tú qué crees que puedes decirle?
- ¡Nada! ¡A eso no se le puede responder nada!
- Y si no tienes nada que decir, ¿por qué vas a decir algo?
¡Clonc!Punto y partido para Holden.
Holden casi siempre da en la diana. Ese día también. No le di un abrazo, pero se lo merecía. Probablemente no lo hice para que no me golpease en la cabeza con el cenicero hasta dejarme inconsciente mientras grita “¡que no quiero afecto, cojones!”.
Holden es un gran tipo. Tan gran tipo que le joderá un montón que hable bien de él. Tan gran tipo que si no le conocéis, al leerme estaréis pensando en alguien completamente opuesto a cómo es.
A veces alguien nos hace darnos cuenta de que el hecho de haber hecho y visto hacer una cosa una y otra vez, no significa que es así como se haga.
Hoy me han puesto la mantequilla blanda.
Y es la hostia.

16 comments
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26 Septiembre 2007 a 23:15
pitufina
Lo que ocurre es que uno tiene que hacer las cosas como cree que debe hacerlas y no pensar cuando otro habla…lo de colgar debió ocurrírsete a ti. Eso tampoco lo hiciste bien. Sinceramente creo, que aún siendo tan inteligente, que lo eres y todos lo sabemos, te dejas llevar demasiado por lo que te dicen los demás llámense Holden o el Persianista.
Eso es algo que, sin darte cuenta como con las palomas, siempre has hecho mal y que un día, como sólo ocurre una vez en la vida con la mantequilla, deberías probar a hacer bien. Déjate llevar…que no te lleven.
Con todos mis respetos y porque te quiero mucho…
27 Septiembre 2007 a 8:46
esrarodorarse
Tu comentario me deja en muy mal lugar (aunque por supuesto es muy bienvenido). Yo no le achaco a escuchar a mis amigos a tener tan poca personalidad como para no querer tomar decisiones sobre mi vida. Cuando tengo un problema, claro que se lo digo al Persianista y a Holden, y claro que les escucho. Son dos tipos muy inteligentes y me parece que está bien escucharles aunque hablen del tiempo. No he creído nunca que me llevan, y sé positivamente que si por algún casual ellos sí hubiesen tenido esa impresión, les hubiese jodido mucho.
En todo caso entendería mejor tu mensaje si supiese quién eres. Hasta ahora no tenía ni la más remota idea, pero pensé que no había ninguna necesidad de desvelar el misterio. Ahora sí te pido que lo desveles, por lo menos a mí. Sobre todo porque estoy pensando en una persona…
Por favor, ¿podrías darme una pista?
27 Septiembre 2007 a 16:23
esrarodorarse
¡Hey! ¡No me dejes con la intriga!
28 Septiembre 2007 a 22:26
pitufina
Qué más da lo que yo diga, si tú crees que no tengo razón, no debería de importarte en absoluto. Es una opinión más, por qué debe pesar más o menos que las demás, sean mejores o peores…si es que se puede calificar así. No estás siendo justo conmigo. Aunque la verdad, entiendo tu intriga. Seguramente soy esa persona que piensas.
Tienes mi mail, envíame un correo y hablamos.
Y para todos los demás: ¿tendré pito?
Anda que si lo sé me callo. Ayyyyyyyyyyyyyy!
30 Septiembre 2007 a 19:53
esrarodorarse
Bueno, en realidad es que no sé qué se puede decir a alguien que cree que estás demasiado influenciado por tus amigos. Desde luego yo no tengo esa opinión en absoluto, pero como se suele decir, “el jorobado no ve su joroba”. Por eso me gustaría saber quién eres, para poder valorar tu opinión como se merece e intentar entender por qué me lo decías.
En todo caso siento mucho que me digas que te lo hubieses callado de haberlo salido. Siento mucho si te has sentido cohibida o presionada para revelar tu identidad. Por supuesto me parece muy bien que no te apetezca decirlo. Además así es más divertido.
No eres la chica que yo pensaba, eso sí. ¡Sigo sin tener ni idea! Eso no es malo en absoluto.
Por otra parte, gracias por pasarte por aquí de vez en cuando y de darle vidilla escribiendo.
¡Un beso!
30 Septiembre 2007 a 21:45
El persianista
Obviamente Edu sabía cuál era la solución al problema pero pienso que todo el mundo, menos los que creen saberlo todo (y está claro que los hay) pide consejo a sus amigos pero sobre todo para confirmar si lo que pensamos es o no “acertado”, ya que a veces nuestros problemas los vemos desde un punto de vista muy subjetivo, y los demás nos pueden ayudar porque los ven de una manera más objetiva.
Para mí lo más importante en un caso así es escuchar a tu amigo que te cuenta un problema y si te pide opinión, pues dársela. Lo malo no es preguntar “¿Y cómo contesto a este mensaje?” y que te den una respuesta de lo uno haría o de lo que cree que deberías hacer, sino que tú lo hagas sin estar convencido de ello. En general, cuando un amigo nos pide consejo porque tiene un problema, podemos ayudarle porque le conocemos bien y además, solemos conocemos toda la historia (y no el problema puntual, que en este caso es solo es un mensaje recibido).
Me parece tan malo no pedir nunca consejo como pedirlo siempre y dejarse llevar por los demás, pero la experiencia nos dice que cuando uno tiene un problema, hay que pedir ayuda, y sobre todo en lo que a sentimientos se refiere que es lo que más nos suele hacer daño (y creo que para eso están los psicólogos …). A base de tener problemas, de aplicar soluciones y algunas veces, de equivocarse (por supuesto), algunos problemas dejan de serlo la segunda vez que los tenemos.
Tengo que decir que en este caso, la contestación de H me parece el mejor consejo que puede darte un amigo, y además parece que al interesado le fue bien.
Para acabar, y por si alguien tiene alguna duda, Edu no es precisamente una persona que haga lo que los demás le dicen (y sé de lo que hablo).
Saludos para todos.
30 Septiembre 2007 a 22:11
pitufina
Persianista, yo también sé de qué hablo…yo tamibién.
De todas formas no pienso ahondar más en el tema ni dar razones (aunque las tenga) para apoyar mi teoría. Al fin y al cabo sólo le interesa a Edu…bueno también a ti, porque te he mencionado. Qué podría hacer? Os daría mi dirección, pero aquí…no sé. Qué solución véis? Porque no soy de esas personas que tiran la piedra y esconden la mano.
Un besito a los dos…y no le déis más importancia de la que realmente tiene.
Al resto de mirones, ya conocéis a Edu. Probablemente en todos los años de mi vida, es una de las persona más integras, inteligentes y capaz de dar solución a sus problemas que me he encontrado. Pero hasta esas personas, alguna vez, se dejan llevar por los demás.
1 Octubre 2007 a 15:54
El persianista
Hola Pitufina. Personalmente no me hace falta que me expliques ni un solo motivo por el que crees que tienes razón en decir lo que dices. Creo que hacer comentarios de ese tipo, no me parece lo más apropiado, porque si tuvieses razón en lo que dices, no le dejas en buen lugar y si no tuvieses razón, tampoco le dejas en buen lugar.
De todos modos pienso que los dos conocemos a un Edu distinto (digamos que uno lo ve como lo vería una ex-novia y el otro como lo ve un padre…).
1 Octubre 2007 a 16:07
H
Y yo le veo como a un mamífero con poco pelo en los brazos.
1 Octubre 2007 a 17:39
esrarodorarse
¡Hey! Desde luego de vez en cuando las cosas se ponen interesantes por aquí.
No me gustaría ser pesado, pero una vez que dices “sé de lo que hablo”, sí creo justo que me des una pista de quién eres. Es tu elección, y si no te apetece, tal como te dije me parecerá perfecto. Entiende sin embargo que si yo digo de manera anónima “La Pitufina es una persona maravillosa, sé de lo que hablo”, tendrías la misma comezón que yo por saber si de verdad el anónimo lo sabe.
El Persianista me conoce muuuuucho muuuuucho. Gracias por tus palabras; no me siento ofendido en ninguno de los dos casos, y cuento con la mejor de las intenciones de Pitufina, así que ¡no hay ningún problema!
Creo que se nota lo que quiero dejar claro, pero para los que tengan mi cociente intelectual, allá va masticado: disfruto mucho de que me hagáis críticas constructivas como la de Pitufina, y no me veo en posición de avivar el debate o reprimirlo (si lo hay). ¡A todos nos gusta ser el centro de conversación! Y os agradezco mucho que os toméis el interés de hacerme ver las cosas que podría mejorar (con buenas intenciones, que de eso estoy seguro).
¡Un momento! Ahora estoy empezando a caer… Pitufina me dice que me dejo aconsejar demasiado, y yo insisto en que me cuente más sobre ella. Si insisto hasta un punto en el que le pido consejo, … ¡le estoy dando la razón a Pitufina! Qué bucle mental, amigos míos. Sólo podré resolverlo mojándome la nuca mientras silbo la canción de Memorias de África.
1 Octubre 2007 a 22:26
pitufina
Bueno he intentado arreglarlo de la mejor manera que sabía…¡en fin! Era una apreciación de algo que en su día llegó a parecerme. Empiezo a creer que estoy más en lo cierto de lo que yo pensaba. Ya sabéis por aquello de quien se picaaaa…
En cuanto a ti persianista deja de tirar píldoras tipo que soy ex novia de Edu…como queriendo quitar fuerza a mi argumento. La verdad lo considero bajo por tu parte y no te das cuenta pero no le haces ningún favor a tu amigo Edu. Sólo da la impresión de que cualquier tia que lo critica es una exnovia despechada. Como si Edu no se relacionara con otro tipo de mujeres…te diré que he mantenido conversaciones muy muy profundas con Edu y no han sido precisamente en la cama (¡Oh!)
Tu forma de comportante sólo deja a la luz una cosa que Edu no debería seguir tus consejos tan amenudo como lo hace. Te ciega tu amor de “padre” y no le haces ningún favor, ninguno.
El único que ha mostrado un poco de integridad en todo esto es Holden (gracias por tu silencio y, sobre todo, por mantenerte al margen de algo que sólo, sólo iba con Edu)Tú si lo has entendido.
Entré en este foro, porque me parecía divertido y, sobre todo, agradable hablar con gente con la que de verdad se puede hablar de todo y con inteligencia…me voy por todo lo contrario.
Siempre me ha gustado picar…entiendo que quizá me he excedido…pero vaya, a lo que hemos llegado… Molaba picar a H y él sabía seguirme el juego (QUE ERA DE LO QUE SE TRATABA). Tú Edu, en lugar de seguírmelo, te lo has tomado a la tremenda. Te molestan demasiado las críticas (intenta corregir también eso) y no es un consejo porque sé que no lo seguirás, siempre tuviste tus incondicionales.
Tu fallo: hacer demasiado caso de lo que te dicen, el del persianista: opinar de la gente, de mí, sin conocerme, sin conocerla y el mío: que siempre digo lo que pienso y hablo demasiado. Bien pues intento corregirlo y no pasa nada por corregir lo que uno hace mal…me callo.
No te preocupes Edu, sabrás quien soy. Te enviaré un mail un día de estos.
Besitos a todoooooooooooooos, un placer mientras duró.
Pitufina
1 Octubre 2007 a 23:39
H
La madre de Dios.
2 Octubre 2007 a 21:00
esrarodorarse
¡Ya está! Tus iniciales son RRM. ¿O no?
Dado que das por zanjada la conversación, no le veo mucho sentido a dar mi opinión sobre lo que has dicho, ni aunque sea yo mismo el aludido.
Vuelve cuando quieras, que siempre serás bien recibida.
R.R.M.
3 Octubre 2007 a 21:41
El persianista
Buenas noches a todos. Joder como está el patio. Para empezar, yo creía que si alguien decía algo en este blog y los demás no estaban de acuerdo, podían opinar lo contrario. Bueno, inicialmente sobre el blog, vale, pero supongo que si el tema se desvía un poco y llegamos a “picar” sobre otros temas, (como lo denominan por aquí)suponía que había derecho a réplica. Vamos, eso era lo que yo pensaba…
Me vais a perdonar si aclaro algo que he escrito anteriormente. Creo necesario hacerlo porque me interesa lo que piensa la gente que entra en este blog. No voy a contestar a ningún comentario directo que se me ha hecho, porque iría dirigido a una persona que ya no entra en el blog y no me parece apropiado que no lo leyese y se quedase sin réplica si lo creyese oportuno. Y si lo hiciese, por supuesto contestaría aclarando y justificando los comentarios realizados que me parece que es lo que hay que hacer cuando quieres defender o desmentir una postura. Lo de insultar, aunque alguien crea lo contrario de mí por un comentario que hice hace ya tiempo, no me parece el mejor método para darme a entender a nadie. De verdad espero que se tome como aclaración lo que voy a decir y no como contestación, por favor, que es que ya no sabe uno como decir las cosas para que la gente se lo tome como es. ¡Claro, como la gente se pica tanto…! (Uy, perdón, se me ha escapado…)
Decir que alguien es una ex-novia no ha sido para quitar fuerza a un argumento. Primero, una ex-pareja es alguien que ya no está contigo, no es el cabrón/a que te ha dejado, o que te ha engañado, o que no te entendía, o que no era como esperabas, o que no aguantaba a tus amigos o a tu familia… ¡vamos, digo yo!. Nosotros mismos somos los ex de nuestr@s ex, por lo que lo que podemos decir de ell@, al mismo tiempo se puede decir de nosotros, porque las rupturas, normalmente, son culpa de dos. Lo de utilizar lo de ex-novia en el comentario anterior me hubiese servido para que me justificasen que esa persona conocía a Edu de una forma cercana/íntima y que esa experiencia con él era el argumento que utilizaba para decir lo que dice. Y por último, lo de “ex-novia” era para “tantear” el terreno y para picar un poco. Para que veáis, inicialmente iba a decir que uno le conocía como una madre -que solo conocía la parte buena de él- y el otro como un amigo de copas -que digamos que conoce más cosas de él… Entendí en comentarios anteriores que se podía “picar” y que no había problemas ni malos rollos y me pareció una buena forma de hacerlo, nunca una forma de insultar.
No sé si he aclarado algo con esto que digo, pero me parecía necesaio decirlo. Si alguien quiere hacer algún comentario al respecto, por favor, que no se corte y que opine, que es gratis y así podemos ver más puntos de vista.
Edu, te paso la pelota. Si crees que mi comentario está de más, o que no es apropiado hacerlo en este momento, lo borras y punto, que no pasa nada.
Y decid algo, que os veo apagados… Claro, con lo emocionante que está el “Salsa Rosa”, cualquiera desvía el tema, ¿no?
Saludos a todos y perdonad la parrafada.
5 Octubre 2007 a 10:13
H
Hombre, yo es que estoy bastante de acuerdo con el persianista. Y estoy descubriendo que de no haber tenido “integridad” lo mismo me hubiese dado por escribir cosas, per es que no puedo dejar comentarios (me dice la página, que si, que si, que el comentario lo he añadido, mazo… pero no es verdad
). Pero vamos, en aras de ser íntegro tampoco he intentado dejarlos.
En cualquier caso es que esto me ha parecido un desacuerdo semántico sobre qué significa “dejarse llevar”. Como dije la última vez alguna gente parece tener un concepto muy elevado de si mismo y de sus capacidad emocionales e intelectuales, así que por ende, lo que dijese yo, sobra.
Y sobra por dos motivos:
a) Por lo general pierdo el interés al leer cosas como: “Tu problema es que…” entiendo de aquel que va diciendo a los demás cuales son sus problemas que esa persona no tiene de eso. Y no me lo creo (y que además tiene guasa que la cosa acabe con un: “Y mi problema es que soy honesta y guay)”. No es integridad, es indiferencia si te digo la verdad.
b) Cualquier conversación que nazca desde la descontextualización (en este caso literaria y temporal) suele ser una mierda tan alta como un niño bien alimentado de 12 años. Creo que si alguien piensa algo de otra persona, la mejor manera de decírselo (si la intención es aconsejar… vamos… hacer que alguien se deje llevar según alguna acepción) en el momento y no aprovechando otro momento descontextualizado. Pero esto es una opinión. Hacer las cosas a destiempo es feo, poco elegante y poco educado. Y en ocasiones, hostil.
Volviendo a lo de la integridad… a ver, vamos a hacer piruetas con el lenguaje. Entiendo que he demostrado integridad por no inmiscuirme en un tema que no me incumbe. El asunto, es que por ley básica de contrarios si en una historia donde estamos Edu y yo, Edu se deja guiar por lo que le digo, yo soy el manipulador. Esto creo, que tras una mínima reflexión no se nos escapa a nadie, y por esos sospecho todo este malestar. Como a mi lo de manipular se me da más bien mal y a Edu lo de dejarse guíar pues lo mismo no tenía nada que decir al respecto.
Esto viene a ser como si digo: “Pues ayer en Plaza Castilla me estaba tomando un café y se puso a llover”. Y me dicen: “Pues yo vivo en Barcelona y han dicho en la tele que no, que en Madrid no ha llovido. Y tu problema es que te dejas llevar demasiado por tus percepciones sensoriales”.
Pues bueno, mira, podrá ser, no te digo yo que no.
Eso si, sospecho que todo el mundo que estuvo allí diría que llovió como sospecho que todo el mundo le cuenta a sus colegas sus cosas (yo no, porque soy un cardo) buscando que alguien le escuche y de una manera honesta le digan que qué opina. Eso Edu, yo, el Persianista, Arwen, la obra de Gargamel e incluso, por qué no, Sánchez-Dragó.
No te digo ná y te lo digo tó.
9 Octubre 2007 a 17:16
H
¡Ay! la ostia! ¡pero si eso lo escribí yo la semana pasada!