Continuando con la serie de artículos de Aprendiendo con Eduardín (para el que no lo sepa consisten en una serie de post de cosas que me parecen curiosas o interesantes sobre las que nadie escribe nada porque se la suda), hoy quiero hablaros de NAMBLA.

Viendo un capítulo de South Park he conocido a esta asociación americana. Por terrible que pareciese en el capítulo, algo me decía que esa organización era demasiado grotesca para ser una invención (valga el pareado). Y tenía razón (valga otra vez).

NAMBLA es el acrónimo de "North American Man / Boy Love Association", que viene a significar "Asociación norteamericana de el amor entre hombre y chico". Es una asociación que busca con empeño que deje de estar penado tener relaciones sexuales con menores de catorce años por parte de un aducto, si el niño o niña consienten. Sí, amigos. Mantienen la idea de que no hay nada de malo en que un tipo de ciencuenta tacos se tire a un niño de once años, si el de once años no pone pegas. Hoy en día en Estados Unidos puedes tener sexo con alguien de catorce años (si es con su constentimiento, por supuesto). Parece que no es suficiente para todo el mundo.

En la página web de NAMBLA hay un montón de recursos que siguen este objetivo. Una sección, es por ejemplo la de "historias de amor entre hombre y chico" en la que se cuentan historias reales sobre lo normalísimo y positivo que es un romance entre un niño y un adulto. Por ejemplo la llamada " ‘Abusado’ y contento!" en el que un miembro cuenta lo feliz que fue cuando con trece años se lo petó un tipo de casi cuarenta. "Y con los años, he llegado a ser un hombre gay de treinta al que le gustan los hombres mayores (quizá por este hombre), así que como véis, no todos los que han sido abusados se convierten en abusadores". Según dice "no abusaron de él, sino que le amaron".

También tenéis una página en español en la que podéis leer de qué va el asunto, contado por ellos mismos.

Por supuesto, no esperéis encontrar declaraciones de lo cachondo que le ponen los niños a estos señores: ellos lo venden (no faltaba más) como una lucha por la libertad del individuo (niño) al que no se le toma en cuenta simplemente porque pensamos que no es capaz de tomar decisiones por sí mismo, pero que es un individuo pensante con plena libertad.

Prefiero parar aquí, que ya tengo la piel de gallina. Si tenéis más estómago que yo, podéis leer los manifiestos, historias y teorías de este grupo.

Ese es el mundo que hay ahí fuera, amigos. Lo que me asusta es que no se avergüenzan: más bien parece que están intentando liberar a individuos de su esclavitud, para darles la plena libertad de individuos, en lugar de lo que piensa un humilde servidor sobre su objetivo, que suena a que se les cae la baba pensando en petarse a un niño de nueve años. A vuestro humilde servidor se le ocurren cosas muy muy feas que hacerles a los pedófilos.

Mi pregunta es la siguiente (y os pido que antes de contestar, penséis en vuestros hermanos, sobrinos, hijos, menores de catorce años para ser realmente sinceros).

Vosotros creeréis como yo en la libertad de expresión. ¿Creéis también que tienen derecho a promulgar lo bonito que puede ser follarse a un niño, y lo bien que les parecería que se pudiese hacer sin que fuese delito?

Ahí lo dejo. ¡Vosotros la lleváis!