¡Hola chavalada!

Siento mucho no poder escribir en el blog a menudo. Si Dios quiere y telefónica lo permite, pronto tendré internet desde casa, y ahí os proporcionaré la dosis de datos inútiles a la que os habéis acostumbrado. Hasta entonces solo puedo ver internet en el trabajo, rascando segundos entre incidencias.

Adelantando acontecimientos os diré que estoy feliz en mi casa, pero que mucho más lo está la gata, que acaba de descubrir la existencia de los pájaros, y que al contrario que los vampiros, no se sale de las baldosas bañadas por la luz solar.

Al amigo Faram le diré que sí, tengo alguna idea de qué voy a poner de decoración. Eso sí, tendré que comentárselo antes a alguien con gusto para ver si se escandaliza o le parece bien, porque con mi estilo personal, miro mi pared blanca y se me viene a la cabeza una carpeta gigante. No la relleno a boligrafazos porque con mi edad ya tengo suficiente sensatez para saber que la sociedad no debería dejar que gente como yo tuviese bolígrafos. Por eso mismo os agradeceré las sugerencias.

Y por supuesto Faram, tengo desviamientos psicóticos, pero por otro lado… tengo horchata fresquita, y siempre tengo una botella sin envenenar preparada para los amigos.

Un abrazo gordo.