Las muñecas de los Amish no tienen cara.

Es así porque en el libro de Deuteronomio se prohibe producir imágenes humanas. De hecho, en algunos hogares amish tampoco se permiten las muñecas, aunque no tengan cara.

Más sobre los Amish en el artículo de la Wikipedia. En este mismo artículo podéis leer algo curioso: por su asociación por el militarismo, están mal vistas en muchas comunidades el uso de botones, y en general el de los bigotes. Sin embargo, “algunos amish han adoptado con entusiasmo los productos alterados genéticamente por su alta eficiencia”.

Un artículo interesante sobre los amish (con más fotos) en Ovejas Eléctricas.