Los premios Darwin se conceden desde 1994 a la gente que ha muerto o ha perdido su capacidad de reproducirse sencillamente por hacer algo de una estupidez asombrosa. Según su creador, “son cuentos morales acerca de gente que se ha matado a sí misma de las maneras más estúpidas, y, al hacerlo, han mejorado significativamente el patrimonio genético, eliminando sus propios genes del proceso evolutivo”.
La página oficial está en inglés, pero hay un resumen muy bueno en español en esta otra. En el artículo de los premios Darwin en la Wikipedia no entran mucho en el tema, pero os podéis hacer a la idea. Lo importante y primordial es que las muertes de las que hablan son reales, y no leyendas urbanas. Normalmente están bien documentadas para demostrar esto mismo.
Cosa curiosa: si entráis en la página oficial, aparece mencionado el caso que habréis visto hace poco en la tele (y que fue el que me llevó a acordarme de los premios cuando El Persianista me lo relatí) del windsurfista que quería aprovechar el viento huracanado de una tormenta en Costa Blanca.
Para que os hagáis a la idea de qué hablo, os copio y pego unos ejemplos:
28 de agosto de 1998: Un hombre de 28 años se ahogó en Mount Clemens, Michigan (EEUU), en una piscina de un complejo de apartamentos mientras jugaba un juego con amigos sobre quién podía contener el aliento por más tiempo. Y ganó.
13 de mayo de 2008: Un joven suizo murió al caerse del balcón de su hotel durante una competición de escupitajos con un amigo. Tomó carrerilla desde el interior de su habitación para escupir más lejos, pero perdió el equilibrio y se precipitó a la calle desde una altura de 6,4 metros.
El Premio Darwin 1995 se concedió a un hombre que fue aplastado hasta morir por una máquina de Cola de la que intentaba sacar un refresco gratis. ¿Porqué es esto tan extraordinario? Al parecer, según la policía e informes del depósito de cadáveres, el caballero en cuestión tenía aproximadamente 3 $ en monedas y aproximadamente 25 $ en billetes en su bolsillo.
Un hombre que se metió un pez tropical de un amigo, de 6 pulgadas (15 cm.), dentro de su boca como una broma murió cuando el pez quedó obstruido en su garganta.
Muchos de vosotros ya lo conoceríais: sobre este galardón se ha hecho una película (bastante mala, por cierto) y ¡hasta tienen merchandising!

4 comentarios
Feed de los comentarios de este artículo
27 agosto 2008 a 20:58
el notta
Creo que la gente no se da cuenta de lo peligroso que es el juego de aguantar la respiración debajo del agua… jugando a eso de pequeño, casi me ahogo en la bañera!
Y la broma del pez? No lo hagais, los peces no tienen sentido del humor…
27 agosto 2008 a 21:00
maxi
Muy buen posteo!!!…el blog esta muy bueno lo vamos a seguir leyendo y comentando…te dejamos el nuestro para que lo visites y nos dejes tu comentario
http://hijosdelrigor.wordpress.com/
un abrazo!!!!!!1
27 agosto 2008 a 21:05
raul araya rosco
entretenido
28 agosto 2008 a 0:21
shulietta
bienn, increible, no sabía nada de esto!