Me he tenido que pasar toda la noche despierto porque mi perrita tiene una noche muy rara. Es muy mayor; tiene más de catorce años. Por eso y como suele ser muy buena, no es habitual que se queje. Como ha estado muy rara e inquieta la he velado tranquilizándola.
Mientras tanto he descubierto navegando que entre las modificaciones corporales posibles, hay una que consiste en el tatuaje de la córnea. El procedimiento es más o menos el mismo que se usa para tatuar la piel.
No entiendo qué coño puede pasarle por la cabeza a una persona para querer tatuarse la bola del ojo con manchas azules, pero por si acaso queréis saber cómo es la cosa, aquí tenéis unas fotos de las que por supuesto no pongo ninguna muestra en EsrarodorarsE.

3 comments
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24 Septiembre 2008 a 12:45
Mayte
¿os habéis fijado en las uñas del tatuador?ayyyy!! que repelús.
24 Septiembre 2008 a 14:49
esrarodorarse
Joder, pues sí que da repelús, sí. Yo no me había fijado, pero con unas uñacas mejilloneras así, no dejaría a este hombre ni cortarme el pelo.
24 Septiembre 2008 a 15:57
El persianista
Mira que si después de esto le dice al de las uñas: “¡yo lo que quería era tener los ojos azules, pero no así, con lentillas cabrón!”