Pienses lo que pienses sobre tu físico, probablemente la gente será más amable contigo si pasas tu vida intentando parecer un muñeco inexpresivo diseñado por una niña consentida, o un monstruo. Si no lo haces, la sociedad te dará tu castigo como bien les han aleccionado. Solo a veces se da la casualidad de que los primeros aúpan a los segundos, y está muy bien ver a los perdedores natos saludando desde arriba de la cadena alimenticia. Uno de estos casos es el de Robert Crumb.

Ayer descubrí por casualidad un documental de dos horas sobre Robert Crumb (el dibujante de cómics underground) producido por David Lynch, subtitulado en español.

Comencé a verlo sin especial interés, pero me he quedado embobado las dos horas que dura. Os puede interesar por conocerle como artista genial, como tipo prolífico y adelantado, o porque es un puto bicho raro maniático, tímido mórbido, y es sincero. También aparecen sus amigos y su hermano, y… es muy curioso oirles. Charles, el hermano narcisista homicida suicida, se pegó un tiro un año después de que hiciesen el documental.

El documental es muy interesante aunque solo fuese por enseñar con naturalidad y sinceridad un mapa de la mente humana. Un mapa retorcido y manchado de saliva.

Espero que os guste.