¡Hola Lidia! No leas esto.

Hoy nuestro amigo José Luis (el orgullosísimo amo de su mascota “Tigrín”, cuyas fotos aparecieron en este blog hace tiempo) me ha dado otro de sus datos inquietantes.

En embutidos, carmines, bebidas alcohólicas, mermeladas y millones de cosas más, se usa el colorante E-120 para conseguir un agradable color rojo pasión. Con ese nombre tan aséptico e inofensivo, seguiríamos comiéndonos la mortadela o la mermelada complacidos de ser tan interesantes que miramos la composición de las cosas que comemos. Lo que no sospechaba yo (y ese es el dato con el que me ha iluminado José Luis) es que ese colorante se obtiene a base de machacar cadáveres de cochinilla, un animalito de Dios o “bicho asqueroso”, según la jerga al uso.

De este bichejo asqueroso se obtiene el ácido carmínico.

A partir de ahora, cuando vea los labios sugerentes y rojo pasión de una mujer, será difícil no pensar en que ese color se ha obtenido a partir de exprimir cadáveres de hembras de cucarachas diminutas. Nah, bromeo. Tampoco puedo pensar mucho cuando veo ciertas cosas.

La marca Campari aparece mencionada en muchos artículos como una de las principales demandantes del producto, que está en recesión; no creáis que es porque es repugnante el método de obtención. Es solo que ahora hay algunos colorantes que aunque tengan menos calidad, son más baratos.

Si con lo de la crisis habéis pensado que debajo de vuestra cama tenéis para sacaros un sobresueldo, ¡detenéos! Aquí podéis leer el proceso de cría de la cochinilla y obtención del ácido carmínico, amén de otros datos interesantes con los que joderle la comida a la compañera de trabajo escrupulosa. Ahora que lo sabéis, ¡calladlo por el amor de Dios!