A un buen hombre se le ocurrió dejar unas cámaras atadas con un cordón a un banco del parque. Junto a la cámara, había una invitación dirigida a los desconocidos para que la usasen como les pareciese. Esto fue en Atlanta.

Me gustó mucho ver las fotos, y quise traerlas, pero perdí el enlace. El otro día encontré por casualidad una página de unos tipos neoyorkinos que le han imitado, y que traduzco como puedo:

“Inspirados por el proyecto fotográfico de Atlanta de Jay “El Tapón”, dejamos dos cámaras desechables en bancos del parque: uno en Manhattan y otro en Brooklyn. ¡Teníamos curiosidad por ver qué pasaría! ¿Las robarían?¿La gente tomaría fotos obscenas? Esto es lo que aprendimos:

Durante el día, mi ayudante Matt dejó una nota que decía :”¡Buenos días! He atado la cámara al banco para que pudieses tomar fotos. De verdad. Así que pásalo bien. Me pasaré luego por la tarde para recogerla”. Esa noche, cuando volvimos a la escena, las dos cámaras estaban ahí y la gente había hecho fotos. Las revelamos, y esto fue lo que nos encontramos:”

¿No teneis curiosidad? Para verlas, haced clic sobre la imagen.

En esta otra página están las fotos del proyecto original de Atlanta.

Voy a hacer lo mismo en Madrid. ¿Qué creeis que va a pasar?¡Ya os contaré los resultados!

[Actualización 07/Abr/09]: Las fotos del mismo experimento en Tokio.