Cuando suspiráis ante cualquier dibujo animado porque es una cucada, seguramente no os paráis a pensar que detrás de ese dibujo entrañable, adorable, hasta achuchable, se encuentra un tipo con bigote que lo ha diseñado bajo unos estándares estéticos que predisponen a la gente como tú o como yo a derretirnos.
En una página de un antiguo libro de estilo de Disney que vi hace mucho tiempo, se adjuntan una serie de consejos para los dibujantes diseccionando estos trucos, esta receta para crear dibujos enternecedores, cuyo texto traduzco después de la foto:
“La ricura se basa en las proporciones básicas de un bebé y las expresiones de timidez y coquetería.
Las orejas son pequeñas en relación a las del tamaño de las de un adulto.
Sin cuello. La cabeza se une directamente al cuerpo.
Cuerpo alargado en forma de pera.
Espalda arqueada con esta línea que continúa hacia la nuca y abajo, hasta el culete.
Culo respingón: no es un culo gordo, sino que encaja con la pierna y la base del cuerpo.
Cabeza enorme en relación con el cuerpo.
Una frente alta es muy importante.
Los ojos situados en la parte baja de la cabeza, normalmente enormes y separados.
La boca y la nariz son siempre pequeñas.
Los brazos son cortos y nunca delgaditos y se estrechan debajo en las manos. Dedos diminutos.
La barriguita sobresale (aspecto de bien alimentado).
Piernas gordas, cortas y que se estrechan abajo en unos pies por defecto diminutos.
Obsérvese cómo los puntos indicados arriba se aplican en estos animales.”
Curioso, ¿verdad?


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16 Abril 2009 a 2:19
MGM
Es impresionante como nos tienen cazados a los espectadores. Controlan cuando quieren que lloremos, en el minuto exacto y además que te de tiempo a recuperarte y salir del cine con una sonrisa.¡Que miedo la industria del cine! Son los dueños de nuestras emociones, aunque sea sólo durante unos 90 minutos.