Un tipo de California se tatuó un mujerón en la pierna. El mujerón lucía hermosas peras dibujadas, y a este chico se le ocurrió inyectarse silicona para darle volúmen al asunto.

La cosa quedó así:

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La cosa resultó en una infección que casi hace que le tengan que cortar la pierna al hombre. Está todavía recuperándose de esa infección, pero en cuanto esté totalmente curado (si se cura), tiene muy claro que quiere volver a intentarlo.