Mi madre (Isabel) cumplió cincuenta tacos el pasado viernes. ¡Qué santa mujer!No sé qué haría sin mi madre. Cualquiera que me conozca un poco sabrá que soy uno de esos que, si les sale un agujero en el calcetín, le hago un nudo en la punta. Por eso también es evidente que sin mi santa madre estaría a estas alturas carcomido por cualquier cosa y famélico. Además de eso, si la conociéseis, os caería genial. ¡Hacedme caso! En eso he tenido una suerte que no le envidio a nadie.

Como modesto homenaje a una mujer tan genial, comparto con vosotros su canción favorita. “La casa del sol naciente”, una canción tradicional en su versión favorita, la de Los Animals. Cada vez que mi padre cogía la guitarra, mi madre siempre insistía para que tocase esta canción. Por eso fue la primera canción que yo aprendí a tocar a la guitarra, aunque en mi caso más que versión era masacre.

¡Felicidades, madre!