Hoy os traigo cuatro fotos sin ninguna relación más alla de ser molonas las cuatro:

Sombras:

Un disfraz de cómic (haced clic para ver más fotos del disfraz, furros):

Un niño gordo fotochopeao:

Un bichejo camuflado (haced clic otra vez para ver más fotos en las que se ve mejor al bichejo):

¿Dónde vais a encontrar fantasmas, niños gordos, lagartos y mujeres disfrazadas? Efectivamente, en la capilla del Zoo en la misa que hacen la noche de Halloween (y a la que los empleados pueden trar a sus familias), pero además de eso… ¿dónde? ¿DÓNDE? Pues claro, hijos. En el único blog en cuyas imágenes (robadas de otros sitios todas ellas, por supuesto)  la ñoñería se abraza con la insensatez haciéndole guiños a la esquizofrenia sexy, de tal manera que os deja con el culo torcido, sin un mal comentario que se os ocurra.

Como veo que entráis pero que os cuesta escribir, y como buen tipo que soy, decido directamente recurrir al chantaje: si nadie escribe ningún comentario en esta entrada, la siguiente foto revelará un secreto vergonzante que destrozará para siempre la imágen de alguien que conozco personalmente.

Avisados quedáis: el que no se ha escondío, tiempo ha tenío.