Un terrible mal asola las meninges de nuestra generación. Hoy la amenaza no es como antaño una guerra mundial, ni la peste, ni la hambruna: es el impulso incontrolable de todo el mundo de poner morritos al hacerse una puta foto.

¡Oh sí! Ahora estás requetesexy, pazguata.

Nadie sabe de dónde coño ha salido la costumbre de hacerse fotitos para el facebook poniendo morros y haciendo el símbolo de la victoria, pero sí tenemos la teoría de que el puto Mordor tiene algo que ver en la creación. Chonis y tontolpijos de todo el mundo se preparan para una foto ladeando la cabeza, poniendo boquita piñonera entre beso sexy y “pon-la-boca-así-como-si-fueras-a-beber”, y engarzando los dedos como raperos de tres al cuarto. Es una puta chorrada de pose, y el único motivo de que se extienda es la imitación. No, no mejora la percepción de que tenemos unos labios más carnosos. Para eso hay otras poses mucho mejores. Obsérvese lo que digo:

El apocalipsis va llegaaaar.

Esta pose oligofrénica se llama “cara de pato”, y en inglés “duck-face”. Antes era relativamente frecuente, pero ahora hay millones de personas que aparecen en TODAS las fotos con exáctamente la misma cara en el mismo ángulo que saben que les favorece.

Gente que no ha escuchado rap en su vida sienten en la fuerza prostática del universo que todo lo controla la insaciable ansia de poner los deditos haciendo una uve doble como si fuesen Tupac:

"Te guste o no te guste / te mole o no te mole / tus hijos estudiarán mis rimas en el cole" (Frank T)

Me gustaría deciros que yo soy inmune a estas patochadas. ¡No! ¡No lo soy! Lo reconozco, compañeros y amigos de EsrarodorarsE: yo también me he hecho fotos con esa pose de capullo. Os predica un converso. Sin ir más lejos el otro día estaba cenando con un grupo de gente entre los que se encontraba la gran Lidia. Era en el Maceiras y al lado de la puerta, así que los que conozcáis el sitio sabréis que la cena fue como Salvar al soldado Ryan pero picando pulpo. El caso es que Lidia se acercó a mí para que nos hiciésemos una foto juntos. ¿Qué cara puse yo? Sí, amigos. No estoy orgulloso de ello, pero puse la cara de pato tolay. Mi adrenalina me dice que también puse deditos en V, pero me gusta pensar que no fue así. En mi desagravio tengo que decir que le pedí a Lidia que repitiese la foto porque me di cuenta de que había salido con esa mierda de pose de alfeñique feisbuquero. La repetimos y ahora salí normal. Bueno, normal con una cara como la mía ya sabéis cómo es… pero por lo menos tuve la dignidad de repetir la foto.

"Biunvunudu a nustru mundu, UsrurudurursU!

Hay muchos sitios dedicados a recopilar pruebas de este mal acechante. Una de ellas es “Antiduckface.com“, donde podréis ver a muchahitas y muchachitos poniendo estas poses mientras hacéis exámen de conciencia. Aquí un purgatorio con ejemplos de gente que sale siempre con la misma cara en las fotos.

Os conmino, amigos míos, a que dejéis de poner esta carita. Con lo guapos que sois todos, siempre es muchísimo mejor que salgáis sonriendo. De verdad, dejad de hacer esa cara. No, no estoy llorando por eso, es que se me ha metido algo en el ojo. Por favor, pensad en lo que os he dicho la próxima vez que vayáis a salir en una foto de grupo: habrá gente que ponga esa carita para subirla junto con otras treinta iguales al Twitter o al puñetero Facebook. En esos momentos compadecedles, sonreid, y relajaos. Cuando te haces una foto con un capullo, pareces otro capullo. Si sonreis, el hechizo se rompe.

¡No pongáis cara de pato!

Ellas no leen EsrarodorarsE y arderán en el infierno.