Estás navegando por los archivos mensuales para marzo 2010.

Siento no estar atendiendo el blog: tengo a mi perrita en casa, y como es anciana ya se le va la pelota y no me deja dormir. Llevo varios días completamente zombie y el rato que estoy en casa estoy, o dormido, o deseando que venga una desgracia muy fuerte y nos lleve a todos. En cuanto la señora vuelva a su casita, podremos seguir con el blog.

Para no venir con las manos vacías, os traigo algo:

Foto de un gato a la carrera en un momento perfecto:

Hoy es once de marzo. Hace seis años de aquél terrorífico suceso que tantas cosas ha cambiado (muchas de las cuáles todavía seguimos sufriendo).

Seis años después, ¿qué sabemos del 11 M?

Muchas veces he tenido la cobardía de evitar discutir sobre el tema por lo espinoso del asunto. Me avergüenza admitirlo, pero siempre he tenido cuidado de prologar mis ideas sobre el tema excusándome de antemano por no creerme la versión oficial. En una catástrofe así, lo suyo es procurar decir las menos tonterías posibles, dejar que la gente a quien competa encontrar a los culpables pueda trabajar agusto, y condolerse con las víctimas.

Ser prudente no es algo de lo que avergonzarse, pero sí lo es ser tibio, o expresarse con prudencia y ceder la discusión sin pelea cuando se trata de una atrocidad que le hace a uno hervir la sangre sólo por no tener que discutir. De eso soy culpable y he hecho propósito de enmienda. No quiero pasar ni un día más sin decir que me causa una sincera y profunda repulsión la manera en la que tanta gente ha contribuido para dar cerrojazo a este asunto sin que nada se haya resuelto. Me causa náuseas la gente que, a mi modo de ver, ha faltado a la verdad para encontrar culpables en el juicio de pacotilla plagado de prisas, pruebas falsas y perjurios. Siento asco cuando pienso en toda la gente que ha contribuido a tal injusticia y han acabado siendo condecorados. Siento profunda tristeza por aquellos que han intentado hacer olvidar el asunto mucho más presionados por el reloj que por el sentido de justicia. Me da rabia sin más que la sociedad haya permitido que se olvide un atentado en el que murieron 191 personas y casi 1900 quedaron heridas. Siento vergüenza ajena por los políticos y figuras de autoridad que, en lugar de luchar por esclarecer los hechos, se han afanado por enterrar deprisa al muerto para luego salir a poner cara de solemnidad en actos públicos en memoria de las víctimas a las que han vapuleado.

Como podréis deducir, estoy convencido no sólo de que los verdaderos culpables no son los ajusticiados, sino de que mucha gente se ha esforzado por que el atentado no se resuelva nunca. Creo que el proceso judicial está viciado hasta la prodredumbre, y que hay que tener muchas ganas de tener razón para no darse cuenta de eso.Todos estamos deseando creer lo que nos conviene, pero lo que nos conviene no siempre es la verdad. Gran parte de la sociedad no se ha interesado en el tema. Otra parte, con alguna acrobacia gutural que no entiendo, ha hecho el esfuerzo de tragarse la tremenda rueda de molino que nos ha dado el gobierno con cara compungida. Los que son como yo tampoco hemos aportado más que nuestro convencimiento y apoyo, lo cuál es mucho menos de lo que moralmente se merece la memoria de los muertos. Cómo una sociedad alcanza a tener esas tragaderas, no lo entiendo. De verdad que no.

Creo que la verdad siempre sale a la luz, y tengo la esperanza de que algún día los verdaderos culpables sean ajusticiados. Yo sé que soy un poco iluso, pero con más rapidez de la que me esperaba se está desmontando la farsa, en gran parte gracias a gente que además de pensar como yo, investigan y se dejan las pestañas en un caso que ya nadie quiere abrir. Muchas gracias a todos los que hacen posible que la verdad sobre qué pasó y quién hizo qué abra los ojos de la gente como ha abierto los míos.

No sé quiénes son los culpables, pero sí sé quiénes han hecho lo indecible porque nunca los encontremos. Creo que el tiempo pone cada cosa en su sitio, y ésto no será una excepción. Espero que los malvados caigan y la verdad, que es tan testaruda y paciente, brille por fin.

Estaba en la radio quedándome dormido cuando he oído la grabación de una de las víctimas de aquél día, y prefiero no reproducir lo que he oído. Sabía que no iba a poder dormir si no contestaba ese grito, y eso he intentado con estas palabras mías tan torpes.

Los comentarios de esta entrada perdonad si no los respondo tan rápido como el resto, pero me interesa mucho contestar pudiendo pensar bien lo que digo, porque el tema lo merece. A cambio, eso sí, serán más extensos.

Perdonad también que me pierda en generalidades; es un tema tan grande que no sabría por dónde empezar, y cuando escribo “con el estómago” escribo fatal. En cualquier caso estaré encantado de argumentar cada una de mis apreciaciones, y daros los datos que me han hecho llegar a este convencimiento doloroso para que podamos debatirlos si queréis.

Un abrazo a todos y mi más sentido pésame a las víctimas y sus familiares en este día.

¡Es viernes ya! Es el día en el que hacéis maletas, me respondéis por fin “buenos días”, yo hago la digestión montado en un autobús que va a Valdemoro, José Carlos despide la semana laboral hablando conmigo, y todos en general pasáis muchísimo de mi culo y de mi blog porque no podéis despegaros del Tuenti o del Facebook para saber a qué hora es finalmente la fiesta de vuestro anfitrión preferido, ni dejar de pensar en si esta noche irá el “follower” de vuestra preferencia. No, si no os digo nada. Cada uno tiene lo suyo.

Para aquellos fieles seguidores traigo bocado de pichón: una colección de haikus de (sí, otra vez ¿pasa algo?) el maestro Benedetti.

El haiku es un estilo japonés de poemas brevísimos. Tenéis una explicación al principio en la página que os traigo, y de la cuál he seleccionado unos para que abráis boca:

15
la mariposa
recordadá por siempre
que fue gusano

20
cada suicida
sabe dónde le aprieta
la incertidumbre

25
me gustaría
mirar todo de lejos
pero contigo

50
quiero vivir
hasta el último instante
de la tiniebla

55
cuando diluvia
pienso que está cayendo
el mar de arriba

60
qiuén lo diría
los débiles de veras
nunca se rinden

65
pasa que al trébol
si tiene cuatro hojas
no hay quien lo aguante

66
en todo idilio
una boca hay que besa
y otra es besada

77
llueve sin ruido
pero bajo el paraguas
funciona el beso

99
cómo reirían
los puntos cardinales
si fueran cinco

100
en la razón
sólo entrarán las dudas
que tengan llave

133
somos tristeza
por eso la alegría
es una hazaña

141
cuando se empaña
el vidrio arma el paisaje
que a mí me gusta

144
en cada infancia
hay una canción tonta
que allí se queda

149
sé que el abismo
tiene su seducción
yo ni me acerco

197
en el dos min
tendremos seis misiles
por cada cuervo

203
se venció el plazo
la conciencia te aguarda
con tres querellas

206
la madrugada
pasa tan lentamante
que me apacigua

208
tras el desfile
qué solitaria viene
la muchedumbre

221
tenés tu táctica /
ácido en la respuesta
dulce en el ruego

“Ben” es una preciosa canción que conocí cantada por Michael Jackson, y que todos habréis oido un millón de veces. El otro día apareció por sorpresa en mis cascos y la oí entera por primera vez. Era Michael cuando tenía 14 años, cantando sobre lo preciosa que es la amistad de su amigo Ben. Después del video traduzco la letra sin complicarme mucho la vida:

Ben, podemos dejar de buscar
Ambos ya hemos encontrado lo que estabamos buscando
Con un amigo para mí
Nunca estaré solo
Y tu, mi amigo, verás
Que tienes un amigo en mí
(Tú tienes un amigo en mí)

Ben, siempre estarás corriendo de aquí para allá
(De aquí para allá)
Sientes que no te quieren en ningún lado
Si alguna vez miras hacia atrás
Y no te gusta lo que encuentras
Hay algo que deberías saber
Tú tienes un lugar a donde ir
(Tú tienes un lugar a donde ir)

Yo solía decir “yo” y “mi” *
Ahora es “nosotros”, “nuestro”
(Yo solía decir “yo” y “mi”
Ahora es “nosotros”, “nuestro”)

Ben, la mayoría de la gente se aleja de ti
(Se aleja de ti)
Yo no escucho ni una palabra de lo que dicen
(ni una palabra de lo que dicen)
Ellos no te ven como yo lo hago
Me gustaría que ellos lo intentarán
Estoy seguro de que lo pensarían de nuevo
Si ellos tuvieran un amigo como Ben
(un amigo)
como Ben
(Como Ben)
como Ben.

* (en inglés, “I” y “me”, como “we” y “us” significan exáctamente lo mismo aunque se usen en distintas situaciones. Pongo “mi” y “nosotros” para que os hagáis a la idea).

Al final de la canción me dije que el tal Ben debía ser un afortunado. Yo pensaba que la canción era de Michael Jackson, así que creí que el tal Ben tenía la suerte de que le dedicasen una canción tan bonita, y además de ser un gran amigo de Michael Jackson, que eso tenía que molar lo que no está en los escritos. Me decidí a averiguarlo al llegar a casa. Ahí descubrí la truculenta historia.

Pues bien, esta es una preciosa canción, no cabe duda. De lo que tampoco cabe duda es de que el “Ben” a quien se refiere la canción es una PUTA RATA ASESINA. Os la presento:

La película de arriba es “Ben”, una película de terror (de la que hablan en la Wikipedia) que tiene el siguiente argumento:

“Un detective del departamento de policía investiga la extraña muerte de un hombre llamado Willard (personaje principal de la película Willard de 1971), al investigar se da cuenta que Willard fue asesinado por una horda de ratas asesinas.

Las ratas son comandadas por Ben, que es una rata sumamente inteligente y con un gran entrenamiento. Ben se hace amigo de un joven antisocial y solitario llamado Danny (Lee Montgomery)”.

La wikipedia en inglés comenta:

“…la lucha de poder entre Danny y Ben empieza a zozobrar: Ben empieza a controlar al chico y la manada de ratas se vuelven cada vez más irracionales y violentas. Ben se vuelve violento cuando los ciudadanos usan pesticida y matan a su compañero. Finalmente la policía destruye muchos miembros de la colonia de ratas, y envía a otras a laboratorios para hacer pruebas. Ben sobrevive. El film acaba con Danny, determinado a no perder a su amigo, cuidando a un mal herido Ben”.

La continuación de esta película es otra que quizá sí os suena: Willard, y cuyo protagonista por cierto es Crispin Glover, el padre de Marty McFly en Regreso al futuro.

Como dijo H. hace mucho tiempo, en Song facts hay un montón de chorradas escritas, pero entre todas ellas se descubren cosas como esta. Lo he investigado y efectivamente la historia es real. Por lo visto los productores de la película pidieron una canción principal para la misma explicando a los autores de la canción el argumento. Los autores explicaron que les era imposible hacer una canción melancólica sobre una rata asesina, así que hicieron una sobre la amistad. A los productores les gustó el resultado, y mucho más cuando nominaron a la canción para el Óscar a la mejor canción orginal. Fue el primer número uno en las listas de Michael Jackson.

Después de saber que el tal Ben era un roedor cometripas, pensé que no podría dejar a un lado esta información y disfrutar sin más de la ternura de la canción. En una cosa tenía razón: ya no oigo la canción igual. En otra, me equivocaba: ahora me gusta mucho más.

El hecho de pensar en un niño prometiendo amistad eterna a una gigantesca rata asesina mejora en mucho la canción. Probad a escucharla ahora.

Esta es la última escena de la película en español. La canción entra en el minuto 1:15

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