Una amiga americana me dijo que le gustaba mucho el español, entre otras cosas porque teníamos la palabra “dentera”. “En inglés-me dijo-para expresar el sentimiento que tienes cuando arañas metal oxidado, tienes que decir ‘¿sabes esa sensación que tienes cuando arañas metal oxidado?’ Lo más parecido que tenemos nosotros es la expresión ‘it makes my flesh crawl’ “. Esta expresión americana significa “me hace gatear la sangre”. La imagen de carne reptando es también curiosa.

Los americanos tienen muchas cosas geniales como disparar a las latas, las estrellas de sheriff o las chaquetas con flecos, pero también tienen otras que dan bastante miedo. De las que hacen gatear la carne.

Esta es una de ellas: los concursos de belleza infantiles. En ellos, niñas que resultarían adorables, se muestran como monstruos de plástico, con sonrisas forzadas, peinados cardados, maquillaje para convertirlas en preciosas muñecas perversas que dan entre grima y miedo.

Estoy hablando de algo así:

Alguna de las poses de modelaje que tienen las niñas es sin paliativos, provocativa. Teniendo en cuenta que son niñas de 10 años, esto es repugnante y aborrecible.

Si hacéis clic en la siguiente foto, iréis a una galería del terror que os hablo:

Estamos hablando de horas y horas de ensayo, de esfuerzo, de trabajo, para convertir a una adorable niña pequeña en un maniquí muerto, sin asomo de inocencia ni alegría: sólo una muñeca impersonal más lista para competir con otras y decidir quién parece más un producto de consumo sintético.

Lo que más grima da sin duda es ver a las pobres niñas intentando fingir desparpajo, alegría y gracia, la misma que tendrían si los cabrones de sus padres no las hubiesen convertido en frankenbellezas muñecoides: