Estás navegando por los archivos mensuales para octubre 2010.

Esta foto se publicó un día que Facebook estuvo caído:

“Los usuarios de Facebook van errantes por la calle llorando, restregando fotos de sí mismos en las caras de la gente gritando “¿TE GUSTA ESTO?¿TE GUSTA?”.

Hoy he leído esta historia y os la he traducido:

“En 1986, Peter Davies estaba de vacaciones en Kenya tras graduarse en la universidad.

En un paseo por el monte dio con un pequeño elefante que estaba de pie con una pata levantada. El elefante parecía nervioso, así que Peter se aproximó muy cuidadosamente.

Se arrodilló, inspeccionó la pezuña del elefante y encontró un pedazo de madera profundamente clavado en ella. Con toda delicadeza y cuidado, Peter le quitó la astilla con su cuchillo, tras lo cuál el elefante posó cautelosamente la pezuña en el suelo. El elefante giró su cara hacia el hombre, y con una curiosa mirada le miró durante unos incómodos instantes. Peter se quedó paralizado, temiendo ser pisoteado. Por fin el elefante barritó con estruendo, se giró y es marchó. Peter nunca olvidó al elefante ni lo que pasó aquél día.

Veinte años más tarde, Peter paseaba por el zoo de Chicago con su hijo adolescente. Al aproximarse al recinto de los elefantes, una de las criaturas se aproximó al sitio donde estaban Peter y su hijo Cameron. El enorme elefante se quedó mirando a Peter, levantó su pata delantera del suelo y la volvió a bajar. El elefante hizo esto varias veces y después barritó, todo mientras miraba al hombre.

Recordando el encuentro de 1986, Peter no pudo evitar preguntarse si se trataría del mismo elefante. Peter hizo acopio de valor, saltó la barandilla y llegó hasta el recinto de los elefantes. Caminó hacia el elefante y le miró fijamente.El elefante trompeteó otra vez, agarró una de las piernas de peter con la trompa y le sacudió contra la pared, matándolo al instante.

Probablemente no fuese el mismo elefante.”


Galería de una convención internacional de payasos. Para verlas todas, haced clic en la muestra:

“El verdadero terror es despertarte un día y darte cuenta de que tus compañeros de instituto controlan el país” (K. Vonnegut)

Dato curioso e inútil número tres:

La canción “Cumpleaños feliz” (originalmente “Buenos días a todos”) tiene copyright y vale una pasta. De hecho al año, el tipo que la registró gana unos dos millones de dólares por el uso de esta canción, aunque se supone que gran parte del dinero va para obras benéficas.

El copyright expirará en Europa en el 2016, y en EE.UU. el 2030.

Por ello en las películas es muy muy raro que canten esta canción, y normalmente la sustituyen con “Es un muchacho excelente” (“For He’s A Jolly Good Fellow”), que no paga nada.

Dato curioso e inútil número dos:

Este mes tiene 5 viernes, 5 sábados y 5 domingos. Esto sólo ocurre una vez cada 823 años.

Dato curioso e inútil, primera parte:

A mi prima le encanta Micky Mouse.

¿Sabíais que el hombre que ponía la voz a Mickey Mouse (original en inglés, claro) y la mujer que ponía la voz a Minnie Mouse eran marido y mujer? ¡Pues sí!

Fotografía hecha por un empleado de un túnel del terror de un país que no recuerdo (clic para agrandar):

Este post es sólo apto para melancólicos. Advertidos quedáis.

Hoy, en una tienda de libros de segunda mano he encontrado un libro que me encantó leer de pequeño: “Las brujas”, de Roald Dahl (autor de otros cuentos como Charlie y la fábrica de chocolate, o el Fantástico Sr. Zorro (en el que se basa la película del mismo nombre que recomiendo).

Leyendo la “Nota sobre las brujas” que hace de introducción al libro he viajado en el tiempo un porrón de años. Cuando llegue la hora y mi prima crezca un poquito más, pienso poner a su disposición todos los libros que me encantaron de pequeño. Con un poco de suerte le gustará leer, y con mucha más suerte no me verá como “el tío pelma”. Sea como sea, a vosotros, queridos niños, os dedico este capítulo enterito (que he sacado de esta página tan bonita).

Por supuesto yo también me he cruzado con brujas (pocas, gracias a Dios) y me ha venido muy bien saber gracias a este libro todo lo que hace falta saber para tener cuidado de no cruzarme en su camino y no dejar a los niños que lo hiciesen tampoco. No me gustaría que ninguno de vosotros se arrepintiese de no haber leído el libro cuando sintáis el tacto de sus garras enfundadas en guantes acariciándoos la mejilla, y demasiado tarde os deis cuenta de que la adorable anciana no es lo que parece. Advertidos quedáis, niños:

Nota sobre las brujas.

En los cuentos de hadas, las brujas llevan siempre unos sombreros negros ridículos y capas negras y van montadas en el palo de una escoba.

Pero éste no es un cuento de hadas. Este trata de BRUJAS DE VERDAD.

Lo más importante que debes aprender sobre las BRUJAS DE VERDAD es lo siguiente. Escucha con mucho cuidado. No olvides nunca lo que viene a continuación.

Las BRUJAS DE VERDAD visten ropa normal y tienen un aspecto muy parecido al de las mujeres normales. Viven en casas normales y hacen TRABAJOS NORMALES.

Por eso son tan difíciles de atrapar.

Una BRUJA DE VERDAD odia a los niños con un odio candente e hirviente, más hirviente y candente que ningún odio que te puedas imaginar.

Una BRUJA DE VERDAD se pasa todo el tiempo tramando planes para deshacerse de los niños de su territorio. Su pasión es eliminarlos, uno por uno. Esa es la única cosa en la que piensa durante todo el día. Aunque esté trabajando de cajera en un supermercado, o escribiendo cartas a máquina para un hombre de negocios, o conduciendo un coche de lujo (y puede hacer cualquiera de estas cosas), su mente estará siempre tramando y maquinando, bullendo y rebullendo, silbando y zumbando, llena de sanguinarias ideas criminales.

«¿A qué niño», se dice a sí misma durante todo el día, «a qué niño escogeré para mi próximo golpe?».

Una BRUJA DE VERDAD disfruta tanto eliminando a un niño como tú disfrutas comiéndote un plato de fresas con nata.

Cuenta con eliminar a un niño por semana. Si no lo consigue, se pone de mal humor.

Un niño por semana hacen cincuenta y dos al año.

Espachúrralos, machácalos y hazlos desaparecer.

Ese es el lema de todas las brujas.

Elige cuidadosamente a su víctima. Entonces la bruja acecha al desgraciado niño como un cazador acecha a un pajarito en el bosque.

Pisa suavemente. Se mueve despacio. Se acerca más y más. Luego, finalmente, cuando todo está listo… zass… ¡se lanza sobre su presa! Saltan chispas. Se alzan llamas. Hierve el aceite. Las ratas chillan. La piel se encoge. Y el niño desaparece.

Debes saber que una bruja no golpea a los niños en la cabeza, ni les clava un cuchillo, ni les pega un tiro con una pistola. La policía coge a la gente que hace esas cosas.

A las brujas nunca las cogen. No olvides que las brujas tienen magia en los dedos y un poder diabólico en la sangre. Pueden hacer que las piedras salten como ranas y que lenguas de fuego pasen sobre la superficie del agua.

Estos poderes mágicos son terroríficos.

Afortunadamente, hoy en día no hay un gran número de brujas en el mundo. Pero todavía hay suficientes como para asustarte. En Inglaterra, es probable que haya unas cien en total. En algunos países tienen más, en otros tienen menos. Pero ningún país está enteramente libre de BRUJAS.

Las brujas son siempre mujeres.

No quiero hablar mal de las mujeres. La mayoría de ellas son encantadoras. Pero es un hecho que todas las brujas son mujeres. No existen brujos.

Por otra parte, los vampiros siempre son hombres. Y lo mismo ocurre con los duendes. Y los dos son peligrosos. Pero ninguno de los dos es ni la mitad de peligroso que una BRUJA DE VERDAD.

En lo que se refiere a los niños, una BRUJA DE VERDAD es sin duda la más peligrosa de todas las criaturas que viven en la tierra. Lo que la hace doblemente peligrosa es el hecho de que no parece peligrosa. Incluso cuando sepas todos los secretos (te los contaremos dentro de un minuto), nunca podrás estar completamente seguro de si lo que estás viendo es una bruja o una simpática señora. Si un tigre pudiera hacerse pasar por un perrazo con una alegre cola, probablemente te acercarías a él y le darías palmaditas en la cabeza. Y ése sería tu fin.

Lo mismo sucede con las brujas. Todas parecen señoras simpáticas.

Aunque tú no lo sepas, puede que en la casa de al lado viva una bruja ahora mismo.

O quizá fuera una bruja la mujer de los ojos brillantes que se sentó enfrente de ti en el autobús esta mañana.

Pudiera ser una bruja la señora de la sonrisa luminosa que te ofreció un caramelo de una bolsa de papel blanco, en la calle, antes de la comida.

Hasta podría serlo —y esto te hará dar un brinco— hasta podría serlo tu encantadora profesora, la que te está leyendo estas palabras en este mismo momento. Mira con atención a esa profesora. Quizá sonríe ante lo absurdo de semejante posibilidad. No dejes que eso te despiste. Puede formar parte de su astucia.

No quiero decir, naturalmente, ni por un segundo, que tu profesora sea realmente una bruja. Lo único que digo es que podría serlo. Es muy improbable. Pero —y aquí viene el gran «pero»— no es imposible.

Oh, si al menos hubiese una manera de saber con seguridad si una mujer es una bruja o no lo es, entonces podríamos juntarlas a todas y hacerlas picadillo. Por desgracia, no hay ninguna manera de saberlo. Pero sí hay ciertos indicios en los que puedes fijarte, pequeñas manías que todas las brujas tienen en común, y si las conoces, si las recuerdas siempre, puede que a lo mejor consigas librarte de que te eliminen antes de que crezcas mucho más.

Lo he leído hoy. Aquí lo traduzco y espero que os guste:

“Un viejo italiano vivía solo en el campo. Quería plantar tomates en su huerto pero era una labor muy dificil con una tierra tan dura. Su único hijo Vincenzo, que solía ayudarle en esta tarea, estaba en prisión. El viejo escribió una carta a su hijo y le explicó la situación:

‘Querido Vincenzo: me siento mal porque parece ser que no voy a poder plantar tomates en el huerto este año. Ya estoy muy mayor para ponerme a arar. Si estuvieses aquí, se me acabarían los problemas. Sé que tú ararías el huerto por mí. Te quiere, papá.’

Unos pocos días después recibió una carta de su hijo:

‘Querido papá: Haría lo que fuese por ti, EXCEPTO arar ese huerto. Ten cuidado porque ahí es donde escondí los cadáveres. Te quiere, Vinnie’

A las 4 de la mañana siguiente, el FBI llegó a la casa del viejo y cavaron todo el huerto sin encontrar ningún cadaver. Se disculparon con el viejo y se fueron. El mismo día recibió el viejo otra carta de su hijo.

‘Querido papá: ya puedes plantar los tomates. Es todo lo que podía hacer en estas circunstancias. Te quiere, Vinnie’”

“Reduce la tensión psicológica”.

Muy bueno e interesante. A aquellos que no tenéis gato, quizá os ayude a entender mejor la manera en la que hablo de la Gati.

Hace tiempo os conminé a que dejáseis de usar la cara de pato para las fotos. Lidia me mandó enseguida la foto en la que salgo haciéndola, y por supuesto he guardado esa prueba de mi culpabilidad a buen recaudo en un monasterio. Además he encargado a mis agentes que se “encarguen de Lidia” y les he guiñado el ojo. Me han llamado hace un rato diciendo que sigue en busca y captura, así que no puedo dormir todavía bien por las noches porque sé que si algún día soy rico y famoso (¡anda!¿y por qué no?) esa foto me desacreditará hante la gente gentil gentilosa, que me negará la entrada a los casinos, a las fiestas de sociedad y a la selección de waterpolo.

Para aquellos que fuéseis muy jóvenes cuando escribí el artículo, y para aquellos que hayáis seguido saliendo con la misma cara (disimulando el desasosiego de saberos ahora culpables) y para aquellos que no ponen cara de pato y son por lo tanto buena gente hasta que se demuestre lo contrario, os traigo hoy una foto que vale más que mil mensajes de muro de facebook, u lo que sea que os guste a los chavales ahora. No está poniendo cara de pato (o no se le nota por razones que me han dicho que no puedo comentar), pero está haciendo el simbolito. Ese simbolito. El extremo supino de la gilipollez más supina (valga la rendundanden), fruto de esta práctica y de esta generación de la que me avergonzaría si no fuese porque me han echao:

Lo que puedo sacar positivo de la foto es saber que la pobre señora descansará en paz por fin, después seguro de unos cuántos años de tener familiares tan tarugos como aquí el amigo con gorra.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Páginas

 

octubre 2010
L M X J V S D
« sep   nov »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.